
El viernes vino a nuestra clase un amigo de nuestra maestra. Él se llama Jorge Cancellieri , y además de dedicar su vida laboral a su profesión (que es la de Ingeniero Químico) es un estudioso y experto en el tema sobre el cambio climático. Jorge ha vivido en varios países, a lo largo de varios continentes, y ha recogido una gran información sobre las inquietudes que llevan ahora a los expertos a estar más alerta que nunca de los peligros que amenazan a nuestro clima, y por lo tanto a nuestra vida dentro de nuestro Planeta. Jorge ha dado conferencias en Estados Unidos, en el Blue Ridge College (Hendersonville, Carolina del Norte), donde dentro de unos breves días vuelve a ir para seguir con su ciclo de conferencias, y también las ha dado en Motril, en el Centro de Educación de Adultos.
LO QUE HEMOS APRENDIDO:
- La temperatura de la superficie terrestre y la concentración de CO2 en la atmósfera han permanecido constantes hasta el siglo XIX.
- Alrededor de 1.850 se inicia la Era Industrial y con ella la combustión creciente de carbón, petróleo y gas. Desde entonces comenzó el efecto invernadero.
- El efecto invernadero es gigantesco y violento..
- La primera consecuencia es el aumento de temperaturas que derrite los hielos polares y aumenta la temperatura de los mares.
- Hay un avance de los desiertos. Esto causa desertificación, grandes migraciones humanas y conflictos.
- Calentamiento de las grandes planicies que abastecen al Planeta. Provoca pérdidas de cosechas y falta de alimentos.
- Desforestación de la selva tropical, que conlleva una disminución de la absorción natural del CO2.
- Inundación permanente de las costas, más migraciones y más conflictos.
- Más y mayor violencia meteorológica.
- No se puede detener.
- Pero sí se puede moderar y aplacar y se puede acortar en el tiempo.
- Reducir el nivel de CO2 (energías no contaminantes, medios de transporte eléctricos, consumos eléctricos muy eficientes, consumo racional de alimentos y agua, viviendas que conserven energía)
- Ahorrar
- Reciclar
- No contaminar
La historia de los terremotos de Motril es especialmente trágica, pero también desconocida por los habitantes de la Costa. No existen muchos datos concretos, pues los libros de actas capitulares del ayuntamiento de ese año y algunos subsiguientes faltan, según el historiador motrileño Domingo A. López Fernández.

